Unos 300 miembros de la familia Loring-Heredia rememoran sus orígenes en La Concepción

Unos 300 miembros de la familia Loring-Heredia rememoran sus orígenes en La Concepción
  • Los fundadores de la familia iniciaron la colección de plantas tropicales del jardín botánico

Reunión de familiares de Loring-Heredia en La Concepción.

Reunión de familiares de Loring-Heredia en La Concepción. ELMUNDO.es

El Jardín Botánico Histórico La Concepción ha reunido este sábado, 150 años después del nacimiento de la finca, a cerca de 300 personas pertenecientes a la familia Loring-Heredia, cuyos fundadores fueron los artífices y comenzaron a dar forma a la extensa colección de plantas tropicales en la que en la actualidad se ha convertido este espacio.

Este ha sido el primer encuentro de estas características que protagonizan, según han informado desde el Consistorio malagueño. La reunión ha sido posible gracias a la iniciativa emprendida por los nietos de Marta Guilhou, casada en 1905 con Ricardo Heredia Loring, conde de Benahavís, y, a su fallecimiento, con Manuel Loring Martínez, conde de Mieres.

La sucesión de ambos casamientos reunió de nuevo los apellidos Loring y Heredia, como cuando Jorge Loring y Amalia Heredia, marqueses de Casa Loring fundaron La Concepción.

De los cerca de 300 asistentes, 225 pertenecen a la rama Loring/Heredia Guilhou, estando también presentes descendientes de las ramas Gross Loring (marqueses de Casa Loring), Loring Miró, Loring Cortés, Benjumea Heredia (condes de Guadalhorce), Gil-Delgado Heredia y Orozco Loring (marqueses de La Rambla).

Con el paso del tiempo, la familia Loring Heredia se ha extendido por los lugares más diversos del mundo. Cuatro de los bisnietos de Marta Guilhou residen en Chile, y también hay descendientes suyos en Las Vegas, Nepal, México, Venezuela y Alemania, según ha apuntado el Consistorio malagueño en un comunicado.

A la reunión han asistido miembros de la familia llegados desde Madrid, en donde reside la mayoría; Asturias, Barcelona, Huelva, Córdoba y Sevilla, e incluso de Santiago de Chile, de donde viene el matrimonio Loring-Pries, ambos de familias originarias de Málaga, en donde también quedan algunos componentes de la saga.

De los marqueses de Casa Loring quedan, además de su herencia principal, La Concepción, diferentes muebles y cuadros que se encuentran en el castillo de Santa Catalina, propiedad actual de la familia Gasset Loring (descendientes de Manuel Loring y Marta Guilhou).

La botánica

Pero también permanecen otras herencias más intangibles, como la afición de algunos de sus descendientes por la botánica. Es el caso de Felipe Díaz de Bustamante Loring, que tiene una empresa dedicada al diseño de jardines de campo, o Ignacio López-Arenas Loring, ingeniero agrónomo y responsable de la Unidad de Negocio de Jardinería de ISS Facility Services.

El amor a la naturaleza es también notorio en la rama familiar de los Benahavis. Borja Heredia Armada trabaja en Bonn para la Convención de Naciones Unidas para Especies Migratorias de Animales Silvestres, y su hermano Rafael, que trabajó con Félix Rodríguez de la Fuente, es uno de los mayores expertos en aves de Asturias. La afición de la familia a la botánica se expresa también la residencia familiar de Bayona, Francia, rodeada de un parque, el Bois Guilhou.

El alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, ha sido el encargado de dar la bienvenida a los asistentes, que han comenzado su jornada reuniéndose en La Concepción para escuchar la intervención del historiador Manuel Olmedo Checa, de la Real Academia de San Telmo, en torno a la biografía de Amalia y Jorge Loring, en la que ha resaltado sobre todo su trayectoria cultural.

Los presentes en el encuentro han visitado a continuación los jardines de La Concepción, el Museo Loringiano y también la exposición de fotografías del Legado Silvela que custodia el Patronato Botánico Ciudad de Málaga, organismo autónomo que gestiona la finca desde el año 1990.

La jornada termina con una cena servida en los jardines del castillo de Santa Catalina, residencia construida por la familia Loring en 1929 sobre los restos de una fortaleza del siglo XVII y en la actualidad, uno de los hoteles históricos más admirados de la ciudad.